Los restos de 44 niños sacrificados de 1.300 años de antigüedad fueron descubiertos alrededor de una torre funeraria preincaica del sitio arqueológico de Sillustani, en la región surandina de Puno, informó el investigador Eduardo Arisaca.
"Se trata de niños y bebes de ambos sexos, cuyas edades van desde recién nacido a los tres años, y que fueron sacrificados entre 1.300 y 1.400 años después de Cristo.
Fueron enterrados en parejas dentro de cestas funerarias alrededor de la chullpa (torre funeraria) llamada lagarto", dijo el arqueólogo en la prensa local este domingo.
Cada uno de los niños enterrados tiene sobre el pecho una piedra de material volcánico, además están acompañados en su entorno de ofrendas de animales, cerámicas como cántaros, platos, y restos de comida.